Continuación del Astika Parva

“Sauti dijo”: Así, te he recitado a usted toda la historia de cómo el Amrta fue batido fuera del océano y la ocasión en la cual el caballo de gran belleza Uchchaihsravas y de incomparable valor, fue obtenido. Fue sobre este  caballo sobre el cual Kadru preguntó a Vinata diciendo: “Dime amable hermana, sin tardar mucho, de cuál color es Uchchaisrava”.

Y Vinata respondió: “Ese príncipe de corceles, ciertamente es blanco” ¿Qué piensas hermana? Dime ¿cuál es su color? “Hagamos una apuesta sobre eso” A lo que Kadru contestó entonces, Oh dama de dulces sonrisas. Yo pienso que ese caballo es negro en su cola.  “Hermosa joven, apuesta conmigo,  la que pierda se convertirá en la esclava de la otra”

Sauti continuó: así después de apostar entre ellas sobre el servicio doméstico como esclava, las hermanas se fueron a casa y decidieron satisfacerse examinando al caballo al día siguiente. Kuru,  empeñada en practicar un engaño, ordenó a sus miles de hijos transformarse en el pelo negro y cubrir rápidamente la cola del caballo para que no convertirse en una esclava. Pero sus hijos, las serpientes, se negaron a cumplir sus órdenes, ella los maldijo diciendo: “Durante el sacrificio de las serpientes del Rey Janamejaya de la raza Pandava, Agni los consumirá a todos” Y el Abuelo, Brahman, escuchó esta cruel maldición pronunciada por Karu, impulsado por el destino.

 Las serpientes se multiplicaron

Y viendo que las serpientes se habían multiplicado en extremo, el abuelo, movido por un tipo de consideración por esas criaturas, sancionó con todos los dioses esa maldición de Kadru. En efecto, como las serpientes eran de veneno virulento, de grandes proezas y fuerza excesiva, y siempre empeñadas en morder a las otras criaturas, la conducta de su madre hacia ellas, las perseguidoras de todas las  criaturas, fue muy apropiado para el bien de todas las criaturas. Siempre inflige pena de muerte a aquellos que buscan la muerte de otras criaturas. Los dioses, después de  intercambiar estos sentimientos con otros, apoyaron la acción de Kadru (y se fueron). Brahman, llamando a Kasyapa, le dijo estas palabras: “Oh puro ser, tú que superas a todos los enemigos, esas serpientes engendradas por ustedes, de veneno virulento y grandes cuerpos y que siempre busan morder a otras criaturas, han sido maldecidas por su madre. Oh hijo, no te aflijas por ello en lo más mínimo. La destrucción de las serpientes en el sacrificio, de hecho, ha sido ordenado hace mucho tiempo. “Diciendo esto, el divino creador del universo consoló a Kasyapa e impartió a ese ilustre ser el conocimiento de veneno neutralizante”.

Y así termina la vigésima sección en el Astika Parva del Adi Parva.