Continuación del Astika Parva

“Saunaka dijo”: Oh Sauti, relata una vez más detalladamente esta historia del sabio y virtuoso Astika. Nuestra curiosidad por escucharla es grande. Oh el amable ser, hablas con dulzura, con acento y énfasis adecuado, estamos muy contentos con tu discurso. Hablas como tu padre. Tu padre siempre estaba dispuesto a complacernos. Cuéntanos ahora la historia como tu padre la relató.

 “Sauti dijo”: Oh tú quien ha sido bendecido con la longevidad, te narraré la historia de Astika como la escuché de mi padre. Oh Brahmana, en los años dorados, Prajapati tuvo dos hijas. Oh ser libre del Pecado, las hermanas fueron dotadas de una belleza maravillosa. Llamadas Karu y Vinata, ellas se convirtieron en las esposas de Kasyapa. Kasyapa derivó gran placer de sus dos esposas y se sintiéndose agradado con ellas, se asemejó a Prajapati mismo, ofreciéndole una bendición a cada una. Escuchando que su Señor estaba dispuesto a conferiles bendiciones, las damas sintieron  alegría. Kadru deseaba tener hijos  de un millar de serpientes, todas de igual esplendor…

Y Vinata deseaba dar a luz a dos hijos, superando los mil descendientes de Kadru  en fuerza, energía, tamaño de cuerpo y valor.  Kadru dio a su Señor la bendición de una multitud de descendientes. Y a Vinata también, Kasyapa dijo:  ¡Que así sea!  Entonces Vinata, habiendo obtenido su oración, se regocijó. Obteniendo dos hijos de valor superior, consideró su bendición cumplida. Kadru también obtuvo sus mil hijos de igual esplendor. “Protege los embriones cuidadosamente”, dijo Kasyapa y entonces fue al bosque, dejando a sus dos esposas satisfechas con sus bendiciones.

 “Sauti continuo”: Oh el mejor de los regenerados, después de un tiempo, Kadru  produjo mil huevos y Vinata dos. Sus siervas, depositaron los huevos por separado, en tibios recipientes. Quinientos años pasaron,  los mil huevos producidos por Kadru explotaron, y así salió la progenie. Pero los gemelos de Vinata no aparecieron. Vinata estaba celosa y por lo tanto, rompió uno de los huevos y encontró un embrión con la parte superior desarrollada, pero la parte inferior no.  En esto, el niño en el huevo se enojó y maldijo a su madre diciendo:

Desde que has roto prematuramente este huevo, me servirás como una esclava. Debiste haber esperado quinientos años y no destruir, o dejar el otro huevo medio desarrollado, por romperlo impacientemente, ¡así  el otro niño te liberara de la esclavitud! Y si quieres que el niño sea fuerte, ¡debes tener cuidado de los huevos durante todo este tiempo! Así, el niño maldiciendo a su madre, se elevó al cielo. Oh Brahmana,  incluso él es el conductor de Surya, ¡siempre visto en las horas de la mañana!

Entonces al pasar los quinientos años, estallando, se abrió otro huevo más, de donde salió Garuda,  el comedor de serpientes. ¡Oh tigre de la raza Bhrigu! inmediatamente viendo la luz, el hijo de Vinata dejó a su madre. Y el Señor de las aves, sintiendo hambre, tomó el ala en busca del alimento asignado para él por el ordenador de todos los grandes.

Así, termina  la sección dieciséis en el Astika Parva del Adi Parva