Continuación del Astika Parva

“Sauti dijo”: ‘Jaratkaru, oyendo todo esto, se desanimó  excesivamente.

 Del dolor,  ella  habló, a los  Pitris en palabras obstaculizadas por las lágrimas.’

 Jaratkaru dijo: ‘ Ustedes son incluso mis padres y mis  abuelos  precedidos.

 Díganme lo que debo hacer para su bienestar. Soy ese hijo pecaminoso.

 ¡Jaratkaru! Castígueme por mis acciones pecaminosas, un miserable como yo. ‘

“Los Pitris contestaron, diciendo”: ‘ Oh hijo,  por  buena suerte  usted arribó a este lugar, en vías de sus divagaciones. Oh Brahmana, ¿por qué no has tomado a una esposa?’

“Jaratkaru dijo”: ‘Pitris, este deseo siempre existió   en mi corazón, con la semilla vital  preparada, llevaría  este cuerpo a otro mundo. Mi  mente ha sido poseída  con la idea que no tomaría mujer. Excepto ustedes abuelos,  habiéndoles  visto guindando como aves, he desviado mi mente del modo de vida Brahmacharya. Verdaderamente haré lo que a ustedes le gusta. Ciertamente me casaré, si acaso alguna vez me encuentro con una damisela de mi propio nombre. La aceptaré quién, concediendo  su acuerdo, será como metas para mí, y a quién no tendré que mantener. Me casaré si consigo una; de otra manera, no lo haré. ¡Ésta es la verdad, ustedes Abuelos!   La descendencia que será engendrada en ella será su salvación. Y ustedes  Mis Pitris,  ustedes vivirán para siempre en la santidad y sin temor.’

‘Sauti continuó’: ‘ El Muni, habiendo dicho que sí  a los Pitris, vagó por la tierra otra vez.   Oh Saunaka, siendo viejo, él no obtuvo  esposa. Y le afligió mucho,  que no fue exitoso.  Pero directamente (como antes) por sus antepasados, él continuó la búsqueda. Y entrando en el bosque,  lloró fuerte una gran pena. Y habiendo entrado en el bosque, los sabios,  emocionados por el deseo de hacer bien a  sus antepasados, le dijeron: ‘preguntas por una novia, ‘ bien definidamente repite estas palabras tres veces. ¡Y él dijo: ‘ No Importa Qué criaturas están aquí, móviles e inmóviles, así es que  quienquiera que allí sea,  es invisible,   ¡Oh, oye mis palabras! Mis antepasados, afligidos con pesar, me han dirigido,  eso trae entre manos las penitencias más rígidas, diciendo, ‘ Cásese usted para (la adquisición de) un hijo.’ ‘ Oh  ustedes, siendo dirigido por mis antepasados, estoy vagando por  la pobreza y siento pesar, sobre el  amplio mundo para casarme con una damisela que puedo obtener como limosna.   Dejó a esa criatura, en medio de esos que le he dirigido la palabra, quién tiene  una hija, otórguemela ya que  estoy  vagando en todas partes. ¡Tal novia  de mi mismo nombre,  otórguenmela   como limosna,  a quien, además, no mantendré,  ¡Oh  otórguenmela!’    Entonces esas serpientes  habían estado alistando  a  Jaratkaru,  le rastrearon,   averiguando su inclinación, le dieron información a Vasuki.   El rey de las serpientes, oyendo sus palabras, tomó a la damisela, la  adornó con ornamentos,  y entró en el bosque de  ese Rishi.    Oh Brahmana, Vasuki, el rey de las serpientes, habiendo ido hacia allá,   ofreció  esa damisela como limosna en ese Rishi de alma elevada.  Pero el Rishi de inmediato no la aceptó.  El Rishi, pensó  que no era de su  mismo nombre, y  al ver que la pregunta de su mantenimiento también fue inestable,   se reflejó por algunos momentos, dudando en aceptarla. Oh  hijo de Bhrigu,    él le preguntó a Vasuki el nombre de la damisela, y él  le dijo: ‘ no la mantendré.'”